Salvia

Salvia officinalis L. ; Familia Lamiaceae

Common Sage

Botánica

Introducción

Comúnmente conocida como salvia, hierba del mundo, hormigón de España, madre-selva, madreselva, salima…

Etimología: El nombre de esta planta proviene del latín, ya que el término Salvia deriva del término latín “salvare” que significa “curar” y hace referencia a los términos curativos de la planta.

 

Posición sistemática

Reino: Plantae; División: Magnoliophyta; Clase: Magnoliopsida; Orden: Lamiales; Familia: Lamiaceae; Género: Salvia; Especie: Salvia officinalis.

 

Descripción

Planta de pequeño tamaño (1 metro como mucho), aromática, de hojas perennes, simples, alternas, enteras o dentadas, con su envés con un tacto aterciopelado. Tallos delgados y pubescentes. Flores bilabiadas y zigomorfas, de color morado, agrupadas en racimos. Su corola mide unos 3 cm y tiene el labio superior parcialmente erecto. Sus frutos son núculas suaves de forma ovoide. Es un caméfito en cuanto al biotopo. La Salvia officinalis florece en primavera y verano y las semillas maduran de agosto a septiembre.

 

Distribución

Esta especie se puede encontrar principalmente en la parte templada de Europa, principalmente en la zona mediterránea. En la península. Se cultiva de forma ornamental por sus características aromáticas.

 

Ecología

Suele crecer en terrenos rocosos y/o poco fértiles, a diferentes altitudes (desde el nivel del mar hasta montañas considerablemente altas). También crece en bosques y necesita cierta pluviosidad para perdurar.

 

Comentarios adicionales

Es una planta conocida por sus usos terapéuticos desde hace milenios, tanto los egipcios como los romanos ya usaban esta planta, ya que es un potente antibiótico además de tener propiedades antidiarreicas e hipoglucemiantes, entre otras muchas. Cabe destacar que se utiliza en pastas de dientes por su poder antibiótico ya citado antes. Existe una leyenda acerca de esta milenaria planta, conocida como “el vinagre de los 4 ladrones” la cual describe la historia a unos ladrones que cuando la peste negra azotó Europa, se dedicaban a saquear las casas de los apestados sin contraer nunca la enfermedad. Cuando fueron capturados y condenados a muerte, consiguieron su indulto revelando el secreto de su maravilloso remedio, el cual constaba de aceites esenciales de salvia, romero, tomillo, menta, enebro, canela y lavanda, y a partir de este momento se supone que se popularizó este aceite como protector contra epidemias… Como dato curioso hay que destacar que existe una especie del género, Salvia divinorum, cuyos compuestos químicos y uso ritual en su zona de origen se alejan bastante de los descritos para la especie aquí presente. De esta especie, el fumado de las hojas secas provoca alucinaciones.

 

Bibliografía

1, 5, 4, 31, 91, 46

 

Autor

Félix Salvador Pérez, alumno de 2º del grado en Farmacia

 

Localización

Localización en el mapa

Localización de la planta

Número de cartel: 049